El festival de Benicàssim ya calienta motores para su edición número treinta y uno. Bajo el lema «The Place to Be», el Rototom Sunsplash acaba de soltar una primera avanzadilla de nombres que deja claro que el dancehall más actual y la raíz jamaicana volverán a darse la mano en agosto.
Si alguien pensaba que el Rototom se iba a acomodar tras tres décadas de historia, el anuncio de hoy despeja cualquier duda. Major Lazer Soundsystem aterrizará en el recinto de conciertos para demostrar por qué siguen siendo los reyes de la pista a nivel global, mezclando electrónica y ruidos jamaicanos sin pedir permiso. Pero ojo, que no vienen solos. La confirmación de Shenseea es, probablemente, el movimiento más inteligente de este avance: la artista jamaicana es ahora mismo el puente perfecto entre el dancehall más crudo y el pop internacional.
Entre el revival y la vieja escuela
Para los que buscan algo más pegado a la tradición, el cartel ya empieza a coger una fisonomía envidiable. Tenemos a Protoje, que sigue liderando ese «reggae revival» tan necesario, y a leyendas vivas como The Skatalites, que este año vendrán acompañados por Alpheus para dar una clase magistral de ska.
También se han dejado caer nombres que son fijos en las listas de reproducción de cualquier amante del género en Europa, como los franceses Dub Inc, que nunca fallan en directo, o la potencia de Queen Omega. El mestizaje más cercano tendrá su cuota con el proyecto G-5 (donde se juntan Kiko Veneno y Muchachito, entre otros), aportando ese toque de rumba y calle que tan bien sienta al sol de Castellón.
Una semana (y un día) de vibes
La cita principal será del 17 al 22 de agosto, pero la organización ha decidido estirar el chicle este año. El 16 de agosto habrá una Welcome Party para ir entrando en calor, una jornada previa que servirá de toma de contacto antes de que el Main Stage empiece a rugir de verdad.
Con los abonos ya en preventa y un cartel que promete ser de los más eclécticos de los últimos años, el Rototom vuelve a posicionarse como el refugio veraniego para los que entienden la música como un idioma común.
