Hablar de Soda Stereo es pisar terreno sagrado para cualquier melómano que ronde los 40 (o que simplemente tenga buen gusto). Pero lo que está ocurriendo con su nueva gira, «Soda Stereo Ecos», va mucho más allá de la nostalgia de los estadios. La banda ha decidido romper la barrera del tiempo y el espacio iniciando un tour que ha dejado a todo el mundo con el corazón en un puño: el regreso de Gustavo Cerati a los escenarios mediante tecnología de holograma.
No es un movimiento exento de debate, pero quienes han estado en el arranque de la gira aseguran que la sensación de volver a ver esa silueta icónica empuñando la guitarra es, cuanto menos, sobrecogedora. Zeta Bosio y Charly Alberti han vuelto a las andadas para custodiar el legado de la que probablemente sea la banda más influyente del rock en castellano, en un espectáculo que busca ser un eco eterno de su discografía.
El desembarco en Madrid: Una fecha única
La gira, que ya tiene cerradas más de treinta fechas a lo largo y ancho de Latinoamérica, hará una única y exclusivísima parada en nuestro país. El lugar elegido es el Movistar Arena de Madrid y la fecha marcada en rojo es el 24 de septiembre.
Como redactora que ha visto pasar mil modas, os digo que este no es un concierto más; es una oportunidad —quizás la última con este despliegue técnico— de vivir la liturgia de Soda en un recinto de gran formato. Madrid se convertirá ese día en el epicentro de la «Sodamanía» europea, atrayendo a fans de todas partes que no quieren perderse este despliegue visual y sonoro.
Entradas y logística
Si algo hemos aprendido de las giras de reunión (o en este caso, de tributo tecnológico de alto nivel), es que las entradas no duran nada. El efecto «vuelo a ver a Cerati» es muy potente. Los tickets para todas las fechas, incluida la de Madrid, ya se pueden gestionar directamente a través de la web oficial de la banda: sodastereo.com.
Ver a Soda Stereo en pleno 2026, con esa mezcla de realidad y holografía, promete ser una experiencia sensorial de las que te dejan pensando varios días. ¿Es lícito revivir a los mitos con píxeles? Quizás la respuesta esté en ese estribillo que todos vamos a gritar en septiembre.
