Hay bandas que nacen con una urgencia creativa difícil de frenar, y lo de los navarros Pingo Potens es el ejemplo perfecto. Apenas un año después de irrumpir en la escena con su primer material, el grupo acaba de soltar hoy mismo la pieza que faltaba en su puzle sonoro: «Tringle III», el tercer EP que cierra el círculo de su esperado primer LP homónimo.
Si has seguido el rastro de sus anteriores entregas, sabrás que David, Yoana, Joselu y Tania no se andan con chiquitas. Tras el eclecticismo de Tringle I y la consolidación de Tringle II, este nuevo trabajo llega con tres cortes que funcionan como disparos directos: «El buen secuestrador», «Genia y figura» y «Claqueta y acción». Cada canción es un mundo propio, con historias que muerden y una producción que suena a banda grande, gracias al trabajo de Panorama Records y a la mano experta de Javier San Martín (Sonido XXI), quien se ha encargado de que la mezcla y el máster tengan ese brillo profesional que el proyecto merecía.
Un despliegue visual con sello Berpiztu
Pero Pingo Potens sabe que hoy en día la música también se entra por los ojos. Por eso, el lanzamiento viene escoltado por dos videoclips que son auténticas piezas cinematográficas. La responsable de poner imágenes a este universo es Maitane Domench Aristu (Berpiztu Audiovisuales), quien ha logrado captar esa estética tan personal que la banda navarra lleva cultivando desde su estreno en 2025.
ADN de rock y experiencia acumulada
Aunque el proyecto sea joven, sus componentes son «viejos conocidos» de la carretera. Entre sus filas encontramos músicos que han curtido su talento en formaciones de la talla de Messura, Huecco o Souvenir. Esa veteranía se nota en la seguridad con la que saltan del castellano al euskera y en la madurez de unas composiciones que huyen de lo obvio.
Con este tercer EP, el LP de Pingo Potens queda por fin completo, presentándose como una de las propuestas más frescas y personales del rock navarro actual. Es el momento de darle al play y dejarse secuestrar por su sonido.
