Nos reencontramos con AMBROS CHAPEL

Conocí a Ambros Chapel en 2015 con su tercer álbum «The Last Memories» y  su «Broken Dice» sonó durante meses en mi reproductor. Y ahora que me lo repongo, siento la misma emoción que sentí entonces. Ya no recuerdo si en aquella reseña que hice (para aquel otro medio musical) lo puse pero «Broken Dice» tiene un aire oscuro y tenebroso que me recuerda a las bandas sonoras de Akira Yamaoka para la saga Silent Hill, guardando las distancias y con mucho mas punch que las del japones.

 

 

Pero ahora de lo que hablamos es de su nuevo trabajo. Se titula «Live Session» y como os podéis imaginar se trata de un disco «en directo» con el que han tratado de capturar esa espontaneidad y emoción que sólo se puede conseguir a través de un directo. Que por mucho que se intente plasmar en un disco de estudio, nunca llega a su punto álgido. Cinco canciones, fruto del momento y resultado de una sesión con un entendimiento muy natural entre todos los presentes y en un contexto único e irrepetible. Cinco momentos sonoros, capturados directamente tal cual se ejecutaron. Sin adornos ni añadidos.

En “Live Session”, todo esto se exacerba, desarrollando unas conexiones mucho más complejas y profundas. Partimos de la idea de que su música es como un puzzle conceptual, apoyada en un amplio colchón musical y sobre todo esto, se introducen las letras que ponen de manifiesto la extraordinaria voz  de Pablo Casero en el oscuro «Lullaby”, las sensuales “Glassvegas” y “Someone” donde suben la temperatura con intensos riffs de guitarras. Y cierran el disco con una enérgica «Soul Kitchen» con personalidad y buen hacer. En definitiva, una banda que -en pocas palabras- es la hostia.

 

Ambros Chapel son: Pablo Casero (voz y guitarra), Alfred Sanchis (bajo), Óscar Vadillo (guitarra solista y coros) y José Rodríguez (bateria)

 

.por Cris Culebras

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